“Cartografías del Espacio Oculto” ha hecho visible lo escondido y misterioso de la Capilla de San José.

El trabajo pone al descubierto “la cara oculta” de la arquitectura.

Paco

En la Escuela de Arquitectura hace unos días se defendió la tesis doctoral Cartografías del Espacio Oculto de Tomás García García y dirigida por el Dr. D. Francisco Javier Montero Fernández. La tesis se centra en el estudio y dibujo de lo oculto en la arquitectura, en la exploración de aquello que pertenece al ámbito de lo invisible, en lo subterráneo, en aquello que flota suspendido entre soberados y cubiertas. El propio autor confiesa que “desde hace años busca con obsesión estos espacios en los que la oscuridad viene de dentro, lugares en los que una luz negra emana del núcleo interior de la materia”.

Esta especie de obsesión por los espacios ocultos ha derivado en un trabajo lleno de milagros y sorpresas, que aportan los numerosos descubrimientos realizados en edificios tan significativos e internacionalmente conocidos como las catedrales de Notre Dame de París, Saint Paul de Londres, Sankt Nikolai de Estocolmo, la Iglesia de Saint  Petry de Klippan (Suecia), la Estatua de la Libertad de Nueva York , entre otras, o en algunas arquitecturas de nuestra ciudad. De especial interés han sido los hallazgos realizados y el material elaborado en relación a la Catedral, el Convento de Santa Clara o la Capilla de San José de Sevilla.

De esta última, el hoy doctor señala que “el dibujo en planta de la Capilla muestra una desviación geométrica entre los límites de la parcela y el vacío interior ocupado por la iglesia. Entre ambas formas se han instalado durante años las dependencias de los hermanos Capuchinos, con una curiosa relación visual entre ambos espacios. Este lugar es una escenografía, es una piel de madera troquelada por la gubia, tras la que se esconde la intensa vida de sus habitantes. Tras esta máscara, sagrada y oscura, se esconde otro espacio, un lugar lleno de actividad, un mundo rebosante de objetos domésticos, escaleras y habitaciones. Pocos saben que tras este lienzo sagrado, tras el dorado de su labra, hay un mundo oculto y humano, un espacio lleno de ojos que nos cuidan. Mientras que la iglesia está en uso, la actividad aquí dentro cesa, se calman los ruidos, ralentizando su movimiento en una acción que usa los mecanismos de la ocultación. Al terminar la liturgia, las puertas de la iglesia se cierran, convirtiendo el espacio de la capilla en un bellísimo paisaje interior. Las ventanas de madera se abren, puertas y comportillos se despliegan, para convertir estas habitaciones en balcones hacia este lujoso patio interior”.

Sin título-2

 En definitiva, una tesis doctoral que se inserta plenamente en los procesos de investigación e innovación que la sociedad y la universidad reclaman de sus investigadores. Un trabajo de años que va de lo local a lo universal, que no se queda en la mera presentación de sus hallazgos, para activarlos creativamente y devolver el resultado de la experiencia al archivo del conocimiento de nuestra ciudad.

Cartografías del Espacio Oculto sienta las bases para un experimento colectivo que, antes o después, considere a otros agentes y actores para un mayor desarrollo y alcance, pudiendo llegar a plantearse una especie de mapa de Los milagros de lo oculto, que recoja en un pla­no-guía los espacios que esconde esta ciudad. Un trabajo original, un punto de arranque hacia una línea amplia de investigaciones internacionales, avalado por las numerosas referencias y participaciones realizadas hasta el momento en publicaciones y congresos nacionales e internacionales.

Desde la Asociación, además de darle nuestra más cordial enhorabuena, le deseamos mucho éxito en sus futuras investigaciones.